miércoles, marzo 14

Sueñas que duermes (IIda parte)


tal vez no piensas en otra cosa porque es lo único ajeno a tu historia que conoces, quieres salir y ser parte de el otro lado... qué sé yo, no estoy aquí para entenderte, oh no.


¿Sabes por qué se fue el gato? te tiene miedo, te tiene miedo porque los gatos no saben leer y el sabe que ahora vas a salir.


Hoy es jueves, un jueves amarillo como todos los jueves, te mantienes dormido durante todo el día, sueñas que estás dormido y lo de siempre, a ella en su ventana.

Despietas cuando la oyes correr las páginas, busca el lugar exacto en donde lo dejó la última vez, y cuando lo encuentra, la ves a ella en su ventana y ella nos observa, casi como todos los días pero hoy está muy cansada y se le cierran los ojos con la primera línea, como lo que le debe estar pansando a alguien por ahi que ve estás cosas en algun lugar, tratas de hacer algo interesante, algo que le mantenga los ojos en ti, pero se le cierran los ojos de todas formas, apoya el libro en su nariz y ahí se queda... ahora bien, duerme y la respiración se hace más lenta, entre sueños su cuerpo se acomoda y el libro resbala hacia el costado izquierdo, por primera vez sientes, sientes su cabello negro que te hace como cosquillas en el hombro y se te enreda en el sombrero, la afirmas con todas tus fuerzas y te aferras a ese pelo ya medio sucio por el largo día, te enredas con los pies, lo muerdes y usas todas tus fuerzas para mantenerte ahí durante toda la noche.


Nunca habías permanecido tanto tiempo despierto, ya es viernes en la madrugada y en media hora sonará el despertador (que sonido más insoportable..) ya casi no te quedaban fuerzas, pero aún te aferrabas. Un sobresalto, los ojos abiertos y el nuevo día.
Insoportable día, no se había ni siquiera acostado y ya era el otro día, había que sobrevivir nuevamente, sobrevivir al sonido del despertador que la despertaba todos los días, sobrevivir a una nueva ducha, a esa agua caliente y a el jabón- pero hoy te agregabas tú, mi personaje, hoy tienes que sobrevivir al despertador, al agua de la ducha y al jabón, esto recién comienza. ¿te sientes feliz? ¿enserio?



(no, no termina... espere la IIIera parte...jijiji)


martes, marzo 13

sueñas que duermes.


Es muy sencillo: yo soy un narrador y tú eres un personaje y ella nos está mirando desde esa ventana, su ventana.

Quieres oírla y olerla pero ella está en su ventana.

Quieres mirarla, pero tú no estás abajo de esa ventana y por hoy estás ciego de horror por una mala película que no viste ni miraste, tenías miedo y la película era pésima, no había por qué.

Eres un personaje y te escribiré hoy y mañana pero pasado tal vez no.

Ella tal vez habría llegado a soñar tantas veces contigo, pero no podía más que recordarte una pequeña fracción de segundo y entraban otras cosas, no iba a dejar pasar el tiempo pensando en un personaje, en sólo un personaje.
Estaban los tallarines antes, la luz, el agua, el gas, el pasaje que subía la próxima semana, el gato que no llegaba...y tú...no, tú no.

Pero tú sueñas con ella.

Tú te encierras o te encierran y piensas que podrías oírla y olerla y hasta mirarla.

No sabes describir sensaciones, te las describieron, te escribí que eras pequeño, que mirabas raro, que no sabías como llegar a la estación del tren, te escribí con los ojos oscuros, con las manos grandes, con las pestañas negras y el pelo claro, que medio café que medio rojo que naranjo... que azul... no recuerdo bien como te escribí, eso deberías recordarlo tú, pero no la escribí ni a ella ni a su gato.
Mira, la chica ésta, se levanta , sale, y vuelve tarde, alimenta al gato (últimamente no lo hace porque el gato no está) y come tallarines, se tira en un sillón, a veces en su cama, y toma un libro... lo demás tú ya lo sabes, si quieres mi opinión, le gustas bastante, a ti también o me equivoco? tal vez no piensas en otra cosa porque es lo único ajeno a tu historia que conoces, quieres salir y ser parte de...


(bueno aquí no termina... pero... mm hay que seguir... otro día... )



miércoles, febrero 14

una mañana cualquiera no mas

Todos los días comenzaban así, era el despertador sonando a las 7 en punto, eso era lo que me molestaba y hoy logré molestarme tanto como para apagarlo e ignorarlo. Estaba ocurriendo eso de mi odio al despertador tan seguido que comenzaba a pensar que no era sólo el despertador, no podía ser el despertador lo que me molestaba, o sea, era eso, pero no era SÓLO eso.

En realidad me daba lo mismo ignorarlo.
Me daba una pequeña satisfacción, pero duraba lo poco y nada que dura un sueño cuando tenemos esa sensación al despertar de que hace un instante acabamos de cerrar los ojos pero ese instante (el que está entremedio de cerrar y abrir, dormir y acabar de despertar quiero decir) SÓLO nos parece un instante aunque haya sido una noche entera y ese es el problema.

Me daba lo mismo porque me daba cuenta, cada vez que ignoraba al despertador que lo mismo habría sido no ignorarlo. Que los días comenzaban y terminaban igual.

Que hoy despertaba y me enfrentaba sin nada a un mundo que desconozco en el que he vivido toda la vida (es aquí donde el texto se pone dramático, el lector, que dudo que exista, aquí puede abandonar el texto porque le aseguro que no encontrará NADA de su muy importante y relevante interés, ni del más profundo o remoto) que la gente miraba distintito, que hablaban distinto, que con una palabra o un sonido un algo, eran capaces de derrumbar lo poco y ya casi nada (NADA a estas alturas de haber ignorado tanto al despertador) que quedaba del espejismo que me dejaba vivir al lado de ellos sin pensar algo como: “PREFIERO MORIR EN LA CÁRCEL QUE SEGUIR VIVO AQUÍ”
Lo muy genial y que evitaba que pensara eso, porque no lo pensé, hoy no lo pensé y puedo aguantar mas días sin pensarlo, es que me salí del mundo impuesto, ya sea por suerte (mala suerte) o por azar (lo mismo) existe otro lugar y es de donde escribo ahora, remoto lugar que estaba a la vuelta de la esquina que aunque debo pasar de puerta en puerta por cosas que desconozco, es el mismo, el mismo pero de un matiz completamente distinto y es gracias a eso que no termino esto como un maldito maniático y que sé escribir.(y leer, entender los simbolitos estos del teclado...nada más).

miércoles, enero 24




Se respiraban aires de colores, ni idea que colores pero definitivamente eran colores.

no, si no era que había humo.




los días se convirtieron en algo como pequeñas hojas azules (sí, si existen las hojas azules, hojas de árbol azules, los días) pasaban con una sensación de pisar (pisar de verdad, caminando y sin cosas entre los pies y el suelo) tierra, tocarfondo... que sé yo

derrepente despertaba y... y no sé. era eso no más. era, que viene de ser.


era como un pequeño algo y quien sabe como lo encontré o me encontró



o como nos encontró...en fin.












jueves, enero 18

Ser

y me preguntaste cuantas veces había muerto y yo te dije que no podía saberlo, que no lo recordaba, que no podía contarlas...


pero a pesar de todo y de lo que tú creías recordaba unas cuantas. Pero sólo unas cuantas y no era suficiente como para decírtelo-